Amalia & Alberto:
Una boda inolvidable en Señorío de Lepanto, Málaga.
Amalia & Alberto: Una boda de película, donde el amor nació entre las nubes.
Amalia y Alberto no son una pareja cualquiera. Su historia comenzó volando, literalmente. Ella azafata, él piloto. Una historia que podría haber sido escrita para el cine… pero que se convirtió en una boda real, emocionante y llena de momentos inolvidables.
El 27 de mayo de 2023, Málaga fue el escenario de su “sí, quiero”. Y no faltó absolutamente de nada: emoción, risas, amigos, y hasta una entrada nupcial de película.
Como fotógrafos y videógrafos de bodas en Málaga, vivir esta celebración fue una experiencia brutal, que nos dejó un recuerdo tan inolvidable como el suyo.

Preparativos llenos de cercanía y emoción
Los preparativos de Amalia y Alberto fueron el reflejo perfecto de lo que sería el resto del día: cercanía, emoción y muchos momentos auténticos.
Amalia, se preparo rodeada de sus padres y de amigos muy cercanos que la acompañaron en cada instante. El ambiente era tranquilo pero cargado de ilusión, de esos en los que cada pequeño gesto tiene un significado especial. Entre sonrisas, miradas cómplices y algún que otro momento de emoción contenida, se fueron creando escenas muy bonitas y naturales.
Alberto, también en su casa, acompañado de sus familiares y amigos. Un ambiente distendido, lleno de bromas, complicidad y ese punto de nervios que aparece justo antes de un gran momento.
Dos espacios distintos, pero una misma esencia: la de un día que empezaba rodeado de los suyos, construyéndose desde lo más íntimo y dando lugar a recuerdos tan bonitos como reales.




Ceremonia en el corazón de Málaga: Iglesia del Sagrario
La ceremonia se celebró en la emblemática Iglesia del Sagrado corazón, un templo majestuoso en pleno centro histórico. Desde la entrada hasta los votos, fue imposible no emocionarse.
Alberto no pudo contener las lágrimas al ver a Amalia caminar hacia él. Esa mezcla de emoción y alegría se reflejaba en su rostro durante toda la ceremonia. Las fotos que tomamos durante esos instantes son puro sentimiento.
Y la salida… espectacular: arroz, abrazos, besos al aire, y un mar de aplausos. Las calles del centro se llenaron de alegría, y nosotros fuimos testigos privilegiados.



Sesión de grupo con damas y best men: diversión y creatividad
Después de la ceremonia, nos trasladamos a Señorío de Lepanto, en la parte alta de Málaga. Este lugar tiene una vista espectacular de la ciudad y un entorno natural que, al atardecer, se vuelve mágico.
Allí hicimos una sesión de pareja muy especial: no solo capturamos fotos de ellos dos, sino que también creamos retratos cinematográficos de Amalia con su ramo, paseando por los pasillos señoriales de la finca, asomada a las ventanas, o compartiendo momentos espontáneos con Alberto.
Una de las ideas más originales fue organizar una sesión divertida con damas de honor y best men. Hicimos fotos con todos: juegos, bromas, parodias, incluso escenas donde trataban de impedir que los novios se besaran. ¡Pura creatividad y mucha risa!
Este tipo de sesiones en grupo son una idea genial para romper el hielo y sumar recuerdos únicos. Si estás organizando tu boda, te animamos a inspirarte en esta sesión tan especial.





Música en directo, emoción y una entrada al cóctel inolvidable
Durante el cóctel —al aire libre y con el sol bajando sobre Málaga— hubo música en directo y momentos muy emotivos. Algunos amigos incluso le dedicaron canciones en vivo a los novios, haciendo que el ambiente fuese todavía más cálido y mágico.
Pero si hay algo que no olvidaremos es la entrada al banquete: con la canción más icónica de Pona Eri (¡sí, esa que hace saltar a todo el mundo!)
El salón —elegante, señorial, lleno de luz y alegría— se convirtió en una auténtica fiesta.




Barra libre, chupitos y energía infinita
Durante la barra libre, la música en directo siguió marcando el ritmo. Hubo cánticos populares como el clásico “Hoy hemos venido a emborracharnos” o “Se casan de penalti” que animaron todavía más el ambiente.
Los novios no pararon de reír, bailar y brindar con sus invitados. La energía fue altísima de principio a fin. Ver a la gente disfrutar así es justo lo que mas nos inspira.





